Sansabor®

Quiche de Salmón Ahumado

Espumosa y dócil… digamos que se deja querer

6-8 personas • 1 hora

 

Prende el horno y déjalo calentar a temperatura media (200ºC).

Pica los cebollines, incluyendo parte de los tallos verdes. Saltéalos en un sartén a fuego medio con un poco de aceite oliva, hasta que estén blandos y levemente dorados. Luego apaga el fuego y deja reposar.

Separa las yemas de la claras, dejándolas caer en boles grandes aparte. En el bol de las yemas, agrega el queso crema y la ricotta, y con una batidora eléctrica, bate a velocidad media hasta dejar una mezcla suave y pareja.

Pica el salmón y agrega ¾ a la mezcla. Echa también ¾ de los cebollines salteados, el eneldo, 1 puñado de queso y un chorrito de aceite de oliva. Termina con unas pizcas de sal y pimienta, e incorpora bien hasta dejar una mezcla pareja.

Limpia las piezas de la batidora y esta vez bate las claras que esperan en el otro bol. Bátelas a velocidad alta y con movimientos circulares constantes, hasta dejar una nieve firme.

Agrega la nieve al bol con la mezcla y usando una espátula de goma, incorpora bien con movimientos envolventes y suaves, y cuidando de no aplastar mucho la firmeza de la espuma formada por las claras.

La idea es terminar con una mezcla voluminosa y aireada, para que la quiche quede espumosa.

Enmantequilla un molde desmontable grande y extiende el disco de masa ajustando bien los bordes. Hornea la masa por 5 minutos y luego retira del horno. Deja reposar hasta que la puedas tocar con la mano sin quemarte.

Deja caer el relleno dentro y espárcelo para que quede parejo. Reparte encima el resto del salmón, de cebollín y queso mantecoso. Mete el molde al horno y hornea por alrededor de 30 minutos, o hasta que se dore por arriba.

Deja enfriar por unos 10 minutos antes de desmontar. Para recalentar, hazlo en el horno a temperatura baja, pero cubre el molde con papel metálico. Hornea por 10 a 15 minutos.

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