Con zanahoria, jengibre, queso de cabra y unos toques de naranja.

2-4 personas • 45 minutos

  • 1 zapallo butternut (el con forma de pera)
  • 2 cebollines
  • 1 zanahoria
  • ½ naranja
  • 1 cucharadita de jengibre picado
  • 1 puñado de queso de cabra rallado
  • 2-4 huevos
  • cilantro

Prende el horno y déjalo calentar al máximo.

Corta el zapallo por la mitad a lo largo y con una cuchara limpia el hueco de las semillas.

En pocillo echa un buen chorro de aceite de oliva, un poco de sal de mar, pimienta y mezcla bien. Con una broca pinta la parte interior de cada mitad de zapallo. Echa lo que sobre ambos huecos y ponlas en una fuente para horno.

Cuando el horno esté bien caliente, mete la fuente y hornea por 20 a 30 minutos, o hasta que al pinchar el zapallo con un cuchillo, éste entre como si fuera mantequilla. Si se dora muy rápido y no están tan blandos, tu horno es muy power así que bájalo un poco.

Por mientras, con un pelador pela la zanahoria y cuando termines con la piel, sigue pelando, girándola un poco cada vez, de modo que vayan cayendo láminas largas. Ponlas en un bowl. Luego corta los cebollines en rodajas delgadas, usando un poco de la parte verde. Al bowl también. Agrega el jengibre, la ralladura de la media naranja. Un poco de aceite de oliva, otro poco de sal y mezcla bien.

Cuando el zapallo esté listo saca la fuente del horno y reparte la mezcla de verduras dentro de cada hueco. Exprime arriba la media naranja dejando caer el jugo en ambas mitades de zapallo por igual. Echa encima el queso de cabra y mete la fuente al horno por 10 minutos.

Cuando falte poco dale con los huevos fritos, o pueden ser a la copa.

Sirve cada mitad de zapallo (cortados por la mitad si son 4 personas) con un huevito encima y un poco de cilantro picado.