Sansabor®

Tallarines para un solo

Los tallarines con salsa de tomate pueden ser menos camping con unas pocas movidas

1 persona • 30 minutos

Echa la salsa en una olla chica. Puedes enchularla haciendo un sofrito antes con un poco de cebolla y zanahoria, o pimentón. Ponla a calentar a fuego bajo sobre un tostador y tapada.

Calienta una olla grande con agua. Con la olla tapada hierve más rápido.

Corta la berenjena y el zapallo italiano en rodajas de ½ cm. Las mitades que sobren envuélvelas en film plástico y te durarán casi toda la semana. Pon las rodajas en un bowl y echa un chorro de aceite de oliva, sal y pimienta. Si tienes, agrega un chorrito de aceto balsámico. Revuelve bien con una cuchara de palo, tratando que todas las rodajas se mojen bien por ambos lados.

Calienta un sartén grande a fuego medio por un par de minutos. Dora las rodajas por un lado primero, unos 3 minutos. Revisa cómo va el dorado levantando una. Las berenjenas se doran un poco más rápido. Dora por el otro lado y luego pásalas a un plato. Apaga el fuego pero deja el sartén donde está.

Cuece los tallarines y por mientras pica el perejil y ralla el queso. Cuando vayan a estar listos, prende de nuevo el sartén, esta vez a fuego bajo. Cuela los tallarines y luego ponlos en el sartén. Agrega casi todo el perejil y un par de cucharadas de la salsa de tomates. Con las tenazas o el agarra tallarines mezcla bien para que el perejil y la salsa se repartan de manera pareja, y apaga el fuego.

Para que el plato quede bonito échalos de a poco; enrolla los tallarines con un tenedor como si te los fueras a echar a la boca pero lo vas dejando en plato. Cuando quede la mitad en el sartén, pon arriba un poco de salsa y la mitad de las rodajas de zapallo y berenjena. Luego más rollos de tallarines arriba y encima lo que queda de salsa y de rodajas. Termina con las alcaparras, el queso y lo que quedó de perejil picado.

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