Sansabor®

Shortbread de bienvenida

… al verano! De duraznos y frutillas para inaugurar los primeros chapuzones.

1 hora (+1 de enfriado) • 15 shorbreads

Precalienta el horno a temperatura un poco más alta que media (175ºC)

En un bowl mezcla bien los ingredientes secos. En otro bowl (que sea grande y más bien chato, para mayor comodidad) echa la mantequilla, cortada en cubos.

Agrega 3 cucharadas de la mezcla de harina y con un tenedor en cada mano, comienza a romper los cubos de mantequilla, como si estuvieras moliendo palta, pero con más violencia… saca esa rabia que acumulaste durante el día.

Una vez incorporada la harina, echa otras 3 cucharadas y sigue con el descargo. Repite hasta que se te acabe toda la mezcla de harina.

Debe quedar como una arena con grumos chicos y lo más uniformes posible. Mete el bowl al refrigerador.

Corta el durazno sin pelar, en gajos finos. Y la frutillas en láminas finas también.

Saca el bowl del refri y en el centro echa el huevo. Usa la poca rabia que te quede en incorporarlo de la misma manera a mezcla. Ahora debe quedar como una arena húmeda y con terrones un poco más grandes.

Ponla en una fuente para horno. En este caso es un pyrex de 28×20 cm, usa uno similar. Echa ¾ de la mezcla y aplástala con una espátula para que quede compacta (debiera quedar de un 1cm de altura, para que tengas ojo con la fuente que estás usando).

Pon encima las láminas de fruta, con el diseño que quieras y espolvorea un poco de azúcar ecima.

Reparte parejo lo que queda de la mezcla y al horno por alrededor de 30 minutos.

Chequea de vez en cuando cómo va la cosa, porque hay hornos mañosos. Si la parte de arriba se dora muy rápido baja un poco la temperatura. Si quedan 10 minutos y no se ha dorado nada de nada, súbela.

Deja enfriar totalmente y corta en cuadrados, y con cuidado despréndelos de la fuente.

Inspirado en una receta de SmittenKitchen.com

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