Sansabor®

Crocante de pistacho y frutillas

A modo de crumble, glorioso si se come tibio con helado de vainilla.

2-4 personas • 30 minutos

Prende el horno y déjalo calentar a fuego medio. Sácale la cáscara a los pistachos y muélelos con la 1-2-3 ó mini pimer. Deja unos 6 sin moler. En un plato hondo grande o una fuente redonda mezcla la harina, las 2 cucharadas de azúcar y el pistacho molido, hasta que quede uniforme.

Saca la mantequilla del refrigerador y rápidamente, sin tocarla con las manos, córtala en cubitos. Échala en la fuente y con tu mano preferida toma un tenedor. Con la otra mano, toma el borde de la fuente y hazla girar. Al mismo tiempo tritura la mantequilla contra la harina, desde el centro hacia afuera. Continua hasta que parezca tierra mojada, con hartos terrones y sin nada de harina seca.

Siempre con el tenedor. Esto me lo enseñó Pablo, y es para que la mantequilla no se derrita con la temperatura de las manos. Así se forman bien los terrones.

Rápidamente, enmantequilla otra fuente y echa la mezcla. Hornea por 7 minutos, o hasta que veas que algunos terrones se están poniendo muy oscuros.

Saca la fuente del horno y con una espátula, pégale una revuelta (o revolvida) para que los terrones se doren de manera más uniforme. Mete al horno por unos 5 minutos más. Saca, transfiere la masa a otro recipiente y deja enfriar.

Mientras la masa está en horno, corta las frutillas en 4 y ponlas en una olla chica con la ½ taza de azúcar más ¼ de taza de agua. Pon a calentar a fuego alto, y cuando empiece a hervir, bájalo. Deja cocer hasta que las frutillas estén blandas y el almíbar esté rojo como el amor. Luego saca del fuego y deja enfriar.

Sirve en pocillos; unas frutillas con el juguito en el fondo, y un poco de masa encima. Decora con una frutilla y un poco de los pistachos que dejaste, picados. Si quieres servir tibio, pégale una calentada poca a las frutillas, e insisto, cómelo con helado de vainilla.

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